Venecia

por Elsa Padrón Serrano

Una máscara sobre otra llevan tanto tiempo puestas que todos ya olvidaron quién lleva las máscaras, el propietario de las máscaras no se conoce a sí mismo. Trata de deshacerse de ellas y no puede. Ya no sabe cuál es su cara. Tiene miedo de equivocarse, no sabe de cuál gusta más. Decide quedarse con las tres caras y usar la que deba usar acorde al momento; pero no es igual que antes, ahora lo sabe. Sabe que no sabe y al saberlo el vacío no se hace esperar. Todo tiene tan poco sentido. ¿Cómo pasó?