Yo no busqué.

por Elsa Padrón Serrano

No lo creo.

Sobrepensamos absolutamente todo lo que nos acontece y entonces limitamos nuestra existencia a ese algo que nos es imposible controlar, el león a la distancia pintado en un lienzo en blanco. Pero, ¿es nuestra culpa? Nunca hay culpas y en ello recae el problema.

No creas todo lo que crees que escribes porque crees que piensas porque crees que eso eres. No funciona así por lo general. No funcionamos así. Prefiero escribir acerca de mi vacío que acerca de temas que sinceramente me interesan, pero no les encuentro sentido; es decir, le encuentro más sentido a contemplarme. Ni siquiera analizo lo que escribo en nada; si analizo, no escribo (que finalmente es lo que hago).

Podemos retractarnos, siempre podemos, pero la responsabilidad hay que asumirla. Un accidente tras otro y nos toma mucho tiempo el llegar; pero llegamos. Siempre se llega.

Si me buscas, aquí me tienes, pero tienes arena; tienes vestigios de lo que no fue. Me perdí una y otra vez, y me seguiré perdiendo;  y me invento que no tengo el privilegio de perderme como algunos a los que observo. Es normal y es falso. Deseo comprender cómo es que viven, cuál es su vida, cómo lo logran. ¿Qué hay de diferente en mí? No es mucho,  sé qué; lo desdeño, lo aborrezco. Lo niego, y lo negaré.