Carta a alguien olvidado.

por Elsa Padrón Serrano

“Hay ocasiones en las que me siento sin sentirme, como a distancia; que mi ser está en pausa, no evoluciona y no retrocede; soy sin ser, no soy y soy. Así vivo. Así es la vida: contradicciones. ¿Mi meta en la vida? Comprender(me); el equilibrio. Dicen que no se consigue llegar a él y creo que tienen razón, no por ello dejaré de buscarlo. No sé usar las palabras porque no sé pensar; no sé cómo se hace;  intentarlo parece imposible e inútil. Quiero pensar, pero, sin afán de justificarme, tengo miedo.

Éste es mi intento de aportar algo por mínimo que sea a alguien realmente importante para mí; una persona que me ha resultado complicado conservar con los años porque es diferente, complicada; llena de realidad y, sin embargo, capaz de creer en sueños. Fascinante en fin. Y su presencia me es sencilla de buscar por las mismas razones y el hecho de que la admiro. No es común admirar a alguien de tu edad cuando eres un adolescente todavía, por ello es que deseo conservar a tan poco común personaje…”

 

Y así iniciaba un intento de mostrar cariño, intento que no se consumó y ahora se olvida, como olvidado fue el destinatario. Una pena el valor que le otorgaba y nunca me aventuré a mostrarle.